Hernia inguinal y crural. Generalidades

Iniciemos una nueva etapa: Repasemos la anatomía de la pared abdominal e inguino crural. Así como  las hernias de  pared anterior, inguinal y crural.  Sea provechoso el camino para   todos  y en el bien de nuestros pacientes.


Las hernias de pared abdominal representan un problema de salud publica en el mundo; la hernia inguinal es  una de las mas frecuentes. La hernioplastia es una de las dos principales intervenciones quirúrgicas y es la segunda causa mas común de consulta en cirugía general.

Definición:

La palabra hernia deriva del griego hernios y significa "protuberancia".
Esto puede producirse en varias partes del cuerpo. Por lo tanto, el cerebro puede herniarse a través de una herida (hernia cerebral); un músculo puede herniarse a través de su cápsula, y formar un miocele; el pulmón puede herniarse por la pared torácica, y producir un neumatocele y la médula espinal puede protruir como un mielomeningocele.
Sin embargo, 9 de cada 10 hernias se producen a través de la pared abdominal anterior. Por lo tanto, generalmente la palabra herniación se usa para referirse a una víscera. Nueve de cada 10 de esas hernias en la pared ventral salen por la ingle, y nueve de cada 10 de estas últimas son intrainguinales.
Una hernia presenta un saco (del latín, saccus, "bolsa'), el contenido sacular y el anillo o los bordes del defecto. El anillo es más importante que la protrusión dado que en el examen físico es a menudo el único signo físico. El saco suele estar compuesto por peritoneo cubierto por vestigios de los planos de la pared abdominal que penetró.
La mayor parte de las hernias son intermitentes; la hernia puede reducirse si se presiona su cápsula original. La irreductibilidad o incarcelación se producen cuando la protrusión no puede volver a introducirse en el abdomen porque el contenido de la hernia bloquea el defecto. Si el saco contiene intestino, la incarcelación puede provocar una obstrucción. Cuando la irrigación sanguínea de la estructura contenida está comprometida, la víscera puede estrangularse.
Una hernia intersticial es aquella cuyo contenido yace entre los planos de la pared abdominal. Esto suele verse en la hernia de Spiegel, producida por el borde lateral de la vaina del recto. Las hernias preperitoneales se producen cuando la estructura que sale por el defecto es sólo la grasa extra peritoneal. Una hernia por deslizamiento es una protrusión de la porción extraperitoneal del intestino, la vejiga, el uréter, el ovario u otras estructuras, que pasan a través de la pared abdominal, y la víscera forma parte del saco herniario.

Incidencia

La importancia de las hernias radica en su frecuencia. La Hernioplastia y la histerectomía son los dos procedimientos abdominales realizados con más frecuencia.
Uno de cada 5 hombres y 1 de cada 50 mujeres presentará una hernia. La incidencia de hernia inguinal en los niños varía entre el 1 y el 5%; la relación varón: niña es de 6: 1. Un 60% de estas hernias se presentan del lado derecho, un 25% del lado izquierdo y un 15% son bilaterales. Se presume que la mayor frecuencia de hernias derechas se relaciona con un descenso más tardío del testículo de ese lado.
En Mexico el sistema nacional de información en salud (SNIS) reporta del 2000 al 2007 alrededor de 282,105 mil egresos por cirugías  de pared abdominal.  (GPC, 2012)
El riesgo de hernia inguinal aumenta en presencia de los siguientes trastornos: síndromes de Aarskog, Ehlers-Danlos, de la hidantoína fetal, Freeman-Sheldon, Hunter-Hurler, Kniest, Marfan, Morquio, osteogénesis imperfecta, polidistrofia seudo-Hurler y Scheie; ascitis o aumento del líquido peritoneal como consecuencia de atresia biliar, diálisis peritoneal o una derivación ventriculoperitoneal; extrofia vesical; hemorragia intraventricular neonatal; mielomeningocele; prematurez y testículos no descendidos.

Tabla 1 hernias por eponimos

Epónimo
Fecha
Descripción
Barth

H. de asas de intestino entre la pared abdominal y el conducto vitelino persistente
Beclard
1835
Eventracion del diafragma
Berger

H. hacia el saco de Douglas
Berkett

H. hacia el proceso vaginal del peritoneo
Blake

H. a través del músculo elevador del ano
Blandin

H. hacia el foramen de Winslow
Boccard

H. a través del piso pélvico
Bochdalek
1848
H. a través del foramen posterior del diafragma
Broesike
1891
H. hacia la fosa intermesocolica
Epónimo
Fecha
Descripción
Bruggiser

H. para inguinal
Chase

Véase antes Blake
Callisen-Cloquet
1817
H. a través de la aponeurosis del músculo pectíneo (femoral)
Cooper
1807
H. femoral con saco multilocular
Dobson

H. meso cólica
Eppinger

H. en la cual el arco vascular (Treitz) está detrás de la pared posterior de la fosa
Fagge

H. hacia el ligamento ancho
Gerdy

H. umbilical
Gibbon

H. con hidrocele
Goyrand
1836
H. entre capas de la pared abdominal (intersticial)
Gruber
1859
H. para duodenal derecha
Grynfelt
1866
H.. a través del triángulo lumbar superior
Hensig

H. retroperitoneal
Hesselbach
1806
H. femoral externa
Hey

H. femoral bilocular
Holthouse

H. que se extiende a lo largo del ligamento de Poupart - H. inguinal-crural
Honnesco

H. retroperitoneal
Huschke

H. retroperitoneal
Klob

H. duodenal derecha
Kronlein
1876
H. pre peritoneal inguinal
Kuster
1887
H. inguinal superficial
Lacoste

H. isquiorrectal
Landzert
1871
H. hacia la fosa paraduodenal
Laugier
1833
H. a través del ligamento lacunar de Gimbernat (femoral)
Lesgaft
1870
Véase antes Grynfelt
Linhart

H. retroperitoneal


Littre
1714
H. inguinal que contiene solo divertículo de Meckel
Loebel

H. a través del meso colón transverso
Macready

H. a través del estrecho pélvico superior
Malgaigne

H. infantil de intestinos que preceden al descenso de los testículos
Maydl

H. de dos asas intestinales a través del mismo anillo herniario, H. en 'W"
Mery

H. perineal
Molin

H. infra cólica
Morgagni
1769
H. a través del foramen anterior del diafragma
Partridge

H. femoral externa a los vasos femorales
Petersen
1900
H. Retro anastomótica
Petit
1783
H. a través del triángulo lumbar inferior
Quain

H. hacia el ligamento ancho
Richter
1785
H. de la parte anti mesentérica del intestino
Rieux

H. Retrocecal
Rokitansky
1836
H. transmesentérica .
Sandifort

H. retroperitoneal
Santorini

H. hacia la fosa pericecal
Schwalbe

H. a través del hiato de Schwalbe hacia la fosa isquiorrectal
Seiler

H. labial posterior.
Serafini
1917
H. femoral posterior a los vasos femorales
Spiegel
1645
H. ventral, lateral
Teale

H. femoral pre vascular
Toldt

H. hacia la fosa duodeno mesocolica
Treitz
1857
H. hacia la fosa duodenal superior o inferior ( duodenoyeyunal)
Treve

H. retroperitoneal anterior
Velpeau
1839
Véase Callisen-Cloquet
Von Bergmann

H. hiatal intermitente
Waldeyer
1874
H. hacia la fosa mesentericopárietal
Winckel

H. duodenal derecha, retroperitoneaI
Winslow
1824
H. a través del Foramen epiploico.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  Fisiopatología

En la especie humana, la ingle presenta una debilidad constitucional relacionada con la adopción de la posición de pie y, en el varón, con el paso del cordón espermático. En el hombre el desarrollo de la posición de pie se acompaña de un estiramiento transversal y longitudinal de estos músculos, debido al ensanchamiento de la pelvis ósea y a la extensión del muslo con respecto a la pelvis.
Los mecanismos que evitan la protrusión del saco visceral fuera del conducto inguinal son múltiples, a la vez pasivos y activos. La oblicuidad del conducto inguinal y la disposición de través de sus dos orificios, la pared posterior se pega contra la pared anterior cuando aumenta la presión intraabdominal. La contracción muscular tiende a acentuar este efecto al poner en tensión las aponeurosis.
La contracción de los músculos transverso y  oblicuo menor tira del anillo inguinal profundo hacia arriba y hacia afuera. De este modo, aumenta la oblicuidad del conducto inguinal y tiende a reducir la abertura del anillo inguinal profundo al poner en tensión su borde inferior.
Asimismo, la contracción de estos dos músculos tira de sus tendones de terminación hacia abajo y hacia afuera y tiende a reducir la extensión de la zona débil inguinal.
El borde inferior del músculo oblicuo menor desciende hacia la rama iliopúbica y tiende a cubrir por delante la zona de debilidad. La elevación del borde inferior del anillo inguinal profundo y el descenso del músculo oblicuo menor cierran la zona débil como un diafragma de cámara fotográfica.
Por último, la contracción del músculo cremáster tira del cordón espermático hacia el anillo inguinal profundo, donde se impacta como si fuera un tapón. Si la fascia es deficiente o el músculo oblicuo menor está poco desarrollado, el mecanismo de cierre se desestabiliza.
Tipos de hernias inguinales

Principales tipos de hernias inguinales (A, B).

1.                 Hernia indirecta;
2.                 arcada crural;
3.                 cordón espermático;
4.                 hernia crural;
5.                 hernia directa. ( Tomado de Elsevier, 2014)




Figura Vista anterior del orificio miopectineo de fruchaud (Tomado de skandalakis)

Hernia inguinal indirecta

Ésta es la hernia más común en los hombres. Cuando se utiliza "hernia" sin ningún adjetivo por lo general se supone que se trata de una hernia inguinal indirecta. Una hernia indirecta entra a la pared del cuerpo a través del anillo inguinal interno. Si el saco es de la porción funicular sin cerrar el proceso vaginalis se dice que la hernia es "congénita" aunque ocurra a edad tardía. Si el saco no es parte de la túnica vaginalis y se encuentra separado y paralelo al proceso normalmente cerrado, se dice que la hernia es "adquirida". En ambos tipos, la hernia pasa a través del anillo inguinal interno y el cuello del saco herniario. El saco se encuentra lateral a la arteria epigástrica inferior.
El tipo congénito pasa en dirección inferior a través del canal inguinal, anterior y lateral al cordón espermático para emerger a través del anillo inguinal externo y entrar al escroto. Si la hernia llega al escroto se encuentra en la cavidad de la túnica vaginalis ("congénita") o junto a ésta ("adquirida"). Corresponden a la protrusión de un divertículo peritoneal a través de la zona de debilidad inguinal.
Se diferencian tres Hernias oblicuas directas o indirectas o mixtas.



Comprenden un saco peritoneal que se exterioriza por la fosita inguinal externa, por fuera de intrafunicular y corresponde a la persistencia del proceso vaginal. Se desarrolla en «dedo de guante» dentro de la fascia cremastérica siguiendo el trayecto oblicuo del cordón espermático.
Su longitud es variable. Puede sobrepasar el anillo inguinal superficial y llegar al escroto: hernia inguinoescrotal. El saco puede ser también extrafunicular y exteriorizarse por fuera de la fascia cremastérica.
Pueden existir lipomas más o menos desarrollados alrededor del saco. Estos lipomas, a veces voluminosos, pueden constituir la mayor parte de la hernia, que comprende entonces un saco pequeño.
En las hernias recientes, el cuello herniario es de calibre reducido y se encuentra a la altura del anillo inguinal profundo. En las hernias voluminosas antiguas, el anillo inguinal profundo está ensanchado y los vasos epigástricos se encuentran desplazados hacia atrás. El ensanchamiento del anillo puede invadir la pared posterior que entonces se destruye en mayor o menor grado. El peritoneo parietal de la fosa ilíaca puede deslizarse a través del orificio herniario, arrastrando consigo al colon adyacente: hernia por deslizamiento. La vejiga también puede estar adherida a la parte interna del saco.

Hernia inguinal directa




Una hernia inguinal directa pasa a través del canal inguinal pero no en el cordón espermático. No pasa a través del anillo inguinal interno y no está cubierta por la vaina espermática. Procede "directamente" hacia el anillo inguinal externo. No hay saco; la hernia empuja la fascia transversalis por delante de ella. La arteria epigástrica inferior se encuentra lateral a la hernia directa y medial a una hernia indirecta. El anillo es un poco más que peritoneo y tejido pre peritoneal; de aquí que sea rara la estrangulación.
Las hernias inguinales directas por lo general se originan en la fosa media, pero pueden originarse en la fosa supra vesical medial y lateral al ligamento umbilical, en cuyo caso son también hernias supra vesicales externas.

Hernias crurales

Son mucho más raras que las hernias inguinales y más frecuentes en el sexo femenino.
Las hernias crurales salen del abdomen por la vaina exterior de los vasos femorales que prolonga la fascia transversalis en el muslo. Esta vaina es normalmente muy ajustada alrededor de los vasos femorales, salvo en la cara interna de la vena femoral, donde se desarrollan las hernias crurales comunes. El saco se exterioriza a través del anillo crural, por debajo de la arcada crural y por dentro de la vena femoral. Por lo general es pequeño, con cuello reducido, localizado por debajo de la fascia cribiforme.
Las demás variedades de hernia crural son excepcionales: hernia de Laugier exteriorizada a través del ligamento de Gimbernat.
Hernia prevascular que puede ser voluminosa. Pasa por la cara anterior de los vasos femorales, entre ellos y la arcada crural distendida y levantada hacia adelante.
Las hernias situadas por fuera de la vaina vascular, entre el psoas y la arteria iliofemoral, son excepcionales.







Epónimos de hernias femorales  típicas y atípicas


 

Tomado de Skandalakis

Asociaciones
Una hernia indirecta puede asociarse a un simple abombamiento de la fascia transversalis por dentro de los vasos epigástricos, que traduce su debilidad. También puede asociarse a un verdadero saco directo por dentro de los vasos epigástricos, constituyendo una hernia mixta, bilocular, en «pantalón».
Esta asociación se observa a menudo en las hernias extrafuniculares. Una hernia crural puede estar asociada a una hernia inguinal, cualquiera que sea su tipo.

Hernia interparietal

En este caso el saco herniario entra al anillo inguinal interno como una hernia inguinal indirecta. En vez de dirigirse hacia abajo para emerger a través del anillo externo, hacia el escroto, o, además de este curso, un saco pasa anterior entre las dos capas de la pared abdominal . Puede hacer sacos múltiples. La constricción es el anillo interior y la reparación es la misma que para las complicaciones de la hernia indirecta: las que se asocian con hernia inguinal. Recuérdese que el saco puede ser multilocular. Se debe proceder lentamente para evitar la lesión al intestino.

Hernia supravesical

Hay también hernias relacionadas con las hernias pélvicas. Sus variaciones en su punto de origen y su curso las hace un grupo confuso. Se ha propuesto la siguiente clasificación de estas hernias :
1.   Hernia supra vesical externa
2.   Hernia supra vesical interna
a)   Anterior
1)   Retropúbica
2)   Invaginante
b)   Lateral izquierda o derecha (para vesical)
c)    Posterior (retrovesical)

La superficie posterior de la pared anterior del abdomen presenta tres fosas pares, superficiales, a cada lado de la línea media. Las hernias supra vesicales salen desde el piso del par medial de estas fosas, que están separadas entre si por el ligamento umbilical medio, resto del uraco embrionario.

Hernia supra vesical externa
Desde su comienzo en la fosa supra vesical, puede aparecer una hernia hacia el exterior como hernia femoral o inguinal directa, que forma una masa palpable en la ingle. Casi la mitad de las hernias inguinales directas se originan en la fosa supra vesical y suman aproximadamente el 7.5% de todas las hernias .No hay síntomas especiales o problemas de diagnóstico. Son siempre palpables y deben tratarse como cualquier otra hernia inguinal. Las complicaciones son las mismas que presentan las hernias inguinales.

Hernia supra vesical interna

Las hernias supra vesicales internas son raras y menos evidentes que las hernias externas. Desde su origen en las fosas supra vesicales, las hernias laterales y retro púbicas anteriores entran al espacio de Retzius por detrás del pubis y enfrente de la vejiga.
En ocasiones la herniación puede hacerse hacia el espacio vesicorrectal , formando una hernia supra vesical interna posterior. En una de nuestras pacientes con una hernia posterior, el cérvix y el útero se extirparon antes. El único peligro manifiesto al tratar estas hernias es la lesión a la vejiga.

Hernia por deslizamiento

Esta protrusión casi siempre es indirecta pero puede ir acompañada por una herniación directa simultánea. En el lado derecho contiene el ciego ya veces la parte inferior del colon ascendente. En el lado izquierdo, presenta el colon sigmoides y en ocasiones una porción del colon  descendente. También puede contener la vejiga. En realidad, hay una procidencia de la víscera comprometida, que desciende por detrás del peritoneo, a través de un anillo agrandado y se dirige hacia abajo por el conducto inguinal. La víscera se halla posterior y lateral al saco peritoneal. El peligro de estas hernias es que la víscera puede confundirse con el saco y es factible abrirla. El meso intestinal puede estar comprometido. Las hernias por deslizamiento comprenden alrededor del 1,5% de todas las hernias inguinales. Son más comunes en los ancianos y tienden a ser más grandes del lado izquierdo, debido a que el sigmoides posee más meso. Esto se produce en especial con la hernia de larga evolución, y al hacer el examen físico sólo puede reducirse en forma parcial. Si ya se tiene el diagnóstico, estas hernias se manejan mejor mediante un abordaje inguinal pre peritoneal o posterior, porque es más fácil volverlas a introducir en la cavidad peritoneal que empujadas desde abajo.

Hernias en la mujer

Es interesante que casi todas las hernias inguinales en las mujeres se presentan como protrusiones indirectas. Parece que, debido a la maternidad, la fascia transversalis es más fuerte en el piso del conducto inguinal, lo que hace que la hernia directa sea inusual.
Se cree que la incidencia de hernia indirecta se relaciona con una debilidad congénita del anillo interno. El saco es la porción no obliterada de la evaginación peritoneal prenatal del canal de Nuck que corre a lo largo del ligamento redondo y lo cubre en forma parcial. En general, es prudente ligar tanto el saco como el ligamento redondo en el anillo interno. El ligamento luego puede suturarse al músculo oblicuo interno. Luego es factible reparar el conducto inguinal.

Hernia recurrente

El verdadero problema de la hernioplastia es la recurrencia, que ha sido subestimada porque con frecuencia los pacientes no vuelven a consultar a su cirujano original. Más aún, los fracasos quirúrgicos no suelen demostrarse hasta mucho tiempo después de la operación. El seguimiento es difícil y costoso. Muchos cirujanos niegan la recurrencia. Los resultados de las operaciones por hernia recidivada son peores que los de las reparaciones primarias. Muchos cirujanos responsables consideran que el uso de los tejidos del paciente está bien justificado en las reparaciones primarias, pero que todas las recidivas deben repararse con materiales protésicos. El desarrollo de los abordajes inguinales posteriores ha hecho posible la reparación de las recidivas a través de una ruta alternativa, ya que, en muchos casos, el abordaje anterior se usó en la operación primaria. El abordaje posterior evita el ingreso a través de una cicatriz, limita el daño a la irrigación del cordón y reduce las complicaciones posoperatorias de sangrado e infección. Entre las causas de recurrencia están:
1)   Ligadura demasiado baja del saco herniario en la hernia indirecta,
2)   Cierre inadecuado del anillo interno,
3)   Falta de reconocimiento de sacos incipientes o reales en la operación original,
4)   Ruptura de la sutura en el piso del conducto,
5)   Infección.
Una recidiva temprana muy probablemente se deba a una falla quirúrgica, y está indicada la reoperación por la vía de abordaje original. Los hematomas, hidroceles posoperatorios y ganglios inguinales deben diferenciarse de las recurrencias.

Hernias y trastornos inguinales congénitos en lactantes y niños

Los niños pueden presentar diversos trastornos quirúrgicos en la región inguinal, es decir, el área mal definida localizada en la vecindad del ligamento ilioinguinal. Estos trastornos comprenden hernias, hidroceles, un testículo no descendido, un testículo aberrante (menos frecuente) y otras masas inguinales.

Etiopatogenia.

Las hernias pueden ser congénitas, adquiridas o una combinación de ambas. Puede haber antecedentes familiares.
Las hernias adquiridas reflejan el debilitamiento y el desgarro por envejecimiento, el afinamiento de la pared por desinervación o disminución del aporte sanguíneo y alteraciones tisulares.
La causa de la hernia inguinal es probablemente multifactorial y en cada caso en particular se aplican uno o más factores.
Las causas más importantes son las siguientes: heridas e incisiones quirúrgicas (en especial cuando hay una cicatrización retardada por mala circulación debida a tensión, infección o dehiscencia, embarazo causante principal de la hernia umbilical, obesidad, atrofia muscular de origen neurológico (como se observa en la neuropatía diabética, presión intraabdominal aumentada observada en la ascitis, la obstrucción intestinal o la distensión por obesidad; tos, esfuerzo defecatorio o evacuación con prostatismo o ejercicio exagerado como en los levantado res de pesas. Por último, cada vez se ven más los defectos metabólicos adquiridos secundarios al tabaquismo, el enfisema metastásico o los defectos congénitos (p. ej., los síndromes de Marfan o de Ehlers-Danlos).

Últimos avances y conceptos actuales
Existen diversas teorías sobre el origen de las hernias de la ingle debido a las diferentes características de sus presentaciones anatómicas (hernias indirectas, directas, crurales, dobles o mixtas) y a las peculiaridades de la enfermedad cuando aparece en lactantes y niños. Asi mismo se han   mencionado diferentes factores  que   causan las hernias.



Tabla factores de etiopatogenia de hernias
Factores generales
Factores locales
1) Edad.  ( menor recurrencia en mayores de edad)
2) Lado. ( No diferencia)
3) Sexo.  ( No diferencia)
4) Condición general ( si influye : desnutricion enfermedades cronicas,  esteroides)
5) Peso corporal  ( no influye)
6) Tabaquismo  ( si influye)
7) Tos.  ( no influye)
8) Prostatismo ( no influye)
9) Ascitis.  (Si influye por aumento de presion hidrostatica abdominal )
1)     Reparaciones repetidas ( aumenta incidencia).
2)     Hernia femoral. ( reparacion  por arriba    mas    reincidencia).
3)     Tamaño de la hernia.  ( Las grandes recurren  lo doble  que las pequeñas).
4)     Reparaciones de urgencia ( Mayor recurrencia por anillo muy dilatado  y tejidos friables  en niños ).
5)     Preparación de la piel. ( infeccion ).
6)     La incisión. ( pobre exposicion   reparacion inadecuada y recurrencia)
7)     Cremaster. ( debe  ser seccionado y extirpado)
8)     Refuerzo de la pared posterior. (   siempre)
9)     Recurrencia Medial; ( Reforzar en tuberculo pubico)
10)  Tipo de reparación. ( individualizar reparacion)
11)  Orquiectomia.  ( no influye)
12)  Tubos de drenaje. ( solo diseccion amplia)
13)  Movilización temprana. ( No influye)
14)  Reparaciones bilaterales ( No influye)
15)  Procedimientos combinados.  ( no influye)
16)  Hernias pasadas por alto. ( saco olvidado   hernia recurrente)
17)  Conducto femoral. ( debe ser examinado )
18)  Saco herniario.  ( disecar  hasta  anillo interno)
19)  Anillo interno. ( Reconstruccion  adecuada y adelgazar cordon)
20)  Recurrencia tardía ( mala integridada de fascia   transversalis)
21)  Malla protética  ( depende de tipo  y coloca

Expondremos los distintos puntos de vista, hipótesis, experiencias e investigaciones de numerosos autores, intentando seguir un orden cronológico dentro de las teorías más difundidas.

 

1.     Teoría Congénita

A comienzos del siglo XX, en 1906, Russell, cirujano pediatra australiano, impulsó la teoría «sacular» que abogaba a favor del origen congénito de las hernias de la ingle, rechazando la posibilidad de que pudieran ser patológicamente adquiridas y aceptando la presencia de un divertículo peritoneal preformado desde la era fetal, como condición previa y necesaria en todos los casos.
Respecto al desarrollo de la musculatura de la pared abdominal, Russell indicaba que: «puede existir un divertículo peritoneal con músculos bién desarrollados, músculos débiles con un orificio peritoneal totalmente obliterado, o ambos factores juntos o separados en una infinita gradación».
La hernia directa, sin un saco peritoneal evidente, sería secundaria a un defecto congénito musculoaponeuróticofascial, sobre todo,  del tendón conjunto y de su inserción en el pubis.
Esta hipótesis estaba apoyada en observaciones realizadas por otros autores antes y después de ser presentada por Russell. Así, Cloquet, en 1817, afirmaba que el proceso vaginal excepcionalmente se hallaba cerrado al nacer; Hughson, en 1925, halló en un 20% de autopsias, sacos indirectos en hombres que no  habían mostrado hernia en vida; Keith, en 1924, halló sacos explorando el lado opuesto en el 10-20% de pacientes con hernia unilateral y se comentaban las observaciones sobre la existencia del conducto peritoneo vaginal permeable hasta el teste, que, además de darse en niños, también se aprecia en adultos, así como la asociación de hernia y ausencia de descenso testicular; y Read en 1979 indicó que la alteración congénita en la inserción del tendón conjunto puede explicar la rara forma diverticular o sacular de hernia directa y su tendencia a ser bilateral.
Sir Arthur Keith, en 1924, fue quien presentó las primeras objeciones serias a los argumentos de la teoría de Russell, resaltando la observación de que todos los animales presentaban el proceso vaginal durante su vida, sin presentar por ello hernias inguinales, excepto en los primates. Su explicación sobre el origen de la hernia inguinal era la tensión que ejercía la postura erecta sobre los músculos, la aponeurosis y las fascias. La única excepción a esta teoría eran las hernias inguinales en lactantes por falta evidente de cierre del conducto peritoneo vaginal, aplicando la hipótesis desde que el niño adopta la bipedestación, cuando previamente no se ha detectado la hernia. El autor indicaba: Somos proclives a considerar los tendones, fascias y otras estructuras conectivas como estructuras pasivas muertas. Por el contrario, están vivas y el hecho de que las hernias sean a veces múltiples en adultos y ancianos, nos hace sospechar que un cambio patológico del tejido conectivo de la cincha abdominal, puede convertir a algunos individuos en propensos a la hernia.
Otros autores también presentaron objeciones a la teoría de Russell, como Andrews, en 1924, resaltando que las fibras musculares del tendón conjunto y arcada del transverso, se hallaban adelgazadas y elongadas por estiramiento debido a la presencia de la hernia y no de forma congénita; Buckley, en 1924, presentó su teoría «sacular adquirida», frente a la congénita en la hernia crural; Harrison, en 1922, recalcó que las hernias inguinales se debían a un fallo de la fascia transversalis y en relación con la hernia indirecta indicó: «Cuando consideramos la cantidad de hombres que muestran por primera vez una hernia indirecta a los 50 ó 60 años después de haber mantenido una vida activa, la hipótesis congénita es improbable [...] La persistencia de un proceso vaginal más o menos desarrollado no mostraría una predisposición a la hernia en el futuro, si todos los elementos de contención presentes en la pared abdominal estuvieran también presentes en la pared del conducto inguinal [...] Los músculos parecen normales [...] siendo la conclusión que la causa de la hernia indirecta es el fallo de la fascia transversalis para soportar la presión intraabdominal a la cual está expuesta».
Otras objeciones que se han puesto a la teoría congénita o «sacular» de Russell, es que este alegaba que: «la forma definitiva y absoluta de probar el origen sacular de cualquier caso individual es extirpar el saco, si la hernia no recidiva, entonces debe aceptarse que el saco ha sido la causa».
Sin embargo, la experiencia ha mostrado, que, aunque la simple extirpación del saco en adultos con hernia indirecta se sigue de muchas curaciones, los índices de recidiva son inaceptablemente altos. Además, en la mayoría de hernias directas no existe saco que deba ser extirpado. Y, actualmente, se aboga a favor de que el origen de las hernias inguinales se debe a un fallo en la fascia transversalis, desde que Glassow en 1973 presentó 18.400 operaciones de hernias indirectas reparando la fascia transversalis (técnica de Shouldice) con un índice de recidiva menor del 1%.

2.     Factores Anatómicos

Actualmente, conocemos los factores anatómicos más destacables en la etiología de la hernia inguinal. En la hernia indirecta, son aquellos que determinan el tamaño del anillo profundo o abdominal y la resistencia de sus bordes. La hernia indirecta se inicia con un pequeño saco peritoneal en el anillo inguinal profundo o abdominal y para su crecimiento o desarrollo, debe producirse una relajación de la fascia transversalis por debajo, y de la arcada del transverso por arriba.
La evolución natural de la hernia indirecta puede ser muy variable dependiendo de múltiples factores. Puede desarrollarse como una simple tumoración ocasional que provoca escasas molestias durante años o presentarse de forma brusca con un episodio de incarceración o estrangulación. Entre ambos extremos pueden darse todas las posibilidades. En general, aparecerán, o no, episodios de incarceración o estrangulación dependiendo de: el volumen de las vísceras herniadas, el tamaño y resistencia de los bordes del orificio interno o abdominal y del tiempo de evolución. Es decir, si la aparición es de forma rápida en pacientes con tejidos resistentes, en teoría, es más factible la incarceración- estrangulación en el anillo profundo ante la aparición brusca de un contenido herniario voluminoso. Mientras que, en pacientes ancianos con hernias muy evolucionadas, ha ido cediendo la fascia transversalis con el tiempo y la amplitud del anillo abdominal con hernia voluminosa involucra a diversas porciones o a la totalidad de la pared posterior del conducto inguinal; en estos  casos extremos, ambos orificios, el profundo o abdominal y el superficial, se superponen y, entonces, la estrangulación puede darse entre la arcada del músculo transverso y el pubis con algunos restos de fascia transversalis o en el anillo superficial formado por la aponeurosis del músculo oblicuo mayor.
La hernia directa se inicia como una protuberancia o abultamiento en la fascia transversalis de la pared posterior del conducto inguinal o triángulo de Hesselbach, denominada zona débil. Entre los factores anatómicos que se han señalado en la etiología de la hernia directa destaca, en primer lugar, la alteración en la resistencia de la fascia transversalis, que puede ser debida, a su vez, a múltiples factores biológicos y ambientales que veremos más adelante y a aquellas circunstancias que aumentan el tamaño de la superficie «débil»; es decir, de la pared posterior del conducto inguinal o triángulo de Hesselbach, como son: la inserción del tendón conjunto limitada a una pequeña área adyacente al tendón del recto anterior, en lugar de extenderse 2-3 cm por encima de la rama del pubis; y el número y desarrollo variable de ligamentos y aponeurosis de refuerzo de la pared posterior; así como la amplitud y resistencia de sus inserciones.
La hernia directa puede progresar, como un divertículo peritoneal que va distendiendo un pequeño orificio de bordes bien determinados en la fascia transversalis, como una distensión más o menos difusa de la pared posterior e, incluso, mostrar ausencia o atrofia de esta fascia transversalis limitada a una tenue capa de tejido conectivo.
En su historia natural puede darse un amplio abanico de posibilidades al igual que en la hernia indirecta, salvo, por la disposición anatómica del orificio herniario, que en las directas está en la pared posterior del conducto a «través», o por distensión, de la fascia transversalis, y, por el saco, que se sitúa adherido a la porción profunda del músculo cremáster, rechazando este músculo desde dentro, o debajo, para buscar el anillo superficial. Los bordes progresivamente extensibles del anillo herniario, y la función más o menos protectora o suspensoria del músculo cremáster y del cordón, hacen más improbables los episodios de incarceración -estrangulación que en los otros tipos de hernias de la ingle.
La hernia crural es la que aparece a través de este conducto protegido, a su vez, por tejidos que dependen anatómicamente de las capas profundas formadas por la fascia transversalis y el músculo transverso. Las estructuras óseas y la situación vascular presentan pocas alteraciones, siendo la variable anatómica la que puede influir en la aparición de la hernia en el escaso desarrollo en la amplitud de inserción del ligamento inguinal en el pubis, donde tapiza y protege la zona superointerna del inicio del conducto.
El saco herniario progresa a través del conducto crural atravesando o distendiendo sus estructuras de protección, y puede también evolucionar durante años como una pequeña tumoración, muchas veces desconocida por el paciente; y/o más frecuentemente, presentarse como un episodio agudo de incarceración y estrangulación característico de estas hernias debido a la rigidez o inextensibilidad, de las estructuras que componen este conducto.
Tamaño de la hernia. Las hernias inguinales grandes recurren lo doble que las pequeñas debido a la sobre distensión, con debilitamiento y destrucción de tejidos normalmente utilizados para reparación de la hernia. La reparación comprende a menudo una disección amplia y difícil, con daño al tejido, hematomas e infección, todo lo cual conduce a la recurrencia.
Reparaciones de urgencia. La reparación de una hernia inguinal estrangulada en lactantes y niños es seguida por una tasa más alta de recurrencia que para las reparaciones planeadas, regulares, debido a que el anillo interno es ampliamente dilatado y los tejidos son friables y fácilmente se desgarran. La infección posoperatoria es también más frecuente. Los datos disponibles indican que en adultos la tasa de recidiva es la misma para la reparación de urgencia de hernia estrangulada que para las herniorrafias planeadas.
Preparación de la piel. Se emplean muchos métodos igualmente eficaces para la preparación preoperatoria de la piel, con o sin rasurado. En pacientes obesos y con hernias grandes, la dermatitis crónica, húmeda e infectada está a menudo presente en los pliegues profundos alrededor de la hernia. Se deben tomar las acciones para limpiar, estas áreas antes de la operación para reducir la población bacteriana de la piel, especialmente cuando se planea utilizar una malla protética para la reparación.
La incisión. La incisión para herniorrafia inguinal debe ser adecuadamente larga para exponer los elementos anatómicos que participan, sobre todo en el ángulo medial y lateralmente para el anillo interno. La pobre exposición conduce a reparación inadecuada y recurrencias. El levantamiento de colgajos cutáneos no es necesario. Crea superficies grandes despulidas que sangran y rezuman suero. Después de la operación la acumulación de suero y sangre tiende a infectarse. La infección se puede diseminar al resto de la reparación y conducir a la recurrencia.
Cremaster. Debe ser completamente seccionado y extirpado para exponer toda la pared posterior del conducto y los márgenes del anillo interno, de manera que estas estructuras puedan ser incorporadas con precisión en la reparación. La grasa pre peritoneal prolapsada, "lipoma", es mejor extirparla aunque también puede ser regresada a través del anillo interno a la cavidad abdominal. La falla para extirpar el cremaster se asocia con una tasa más alta de recurrencia. Un cordón voluminoso interfiere con la reparación y con la reconstrucción de la pared anterior del conducto inguinal, es decir, la aponeurosis del musculo oblicuo externo.
Hernias pasadas por alto. La incapacidad para identificar o reparar la hernia original, como en el caso del saco "olvidado" o pasado por alto, puede ser la causa de una hernia recurrente”. En el curso de reparación de una hernia directa, el cordón debe ser explorado en busca de la existencia de un saco indirecto o incluso de una pequeña protrusión del peritoneo a través del anillo interno, para evitar una recurrencia indirecta. En lactantes y niños, el saco puede ser de pared delgada en extremo y pasado por alto. En lugar de ello, se pueden extirpar tiras fasciales del cordón con la idea equivocada de que éstas constituyen el saco. La hernia "recurre" inmediatamente después de la operación. Esto también puede suceder en adultos. Las herniaciones de la grasa pre peritoneal a través del tendón conjunto deben ser extirpadas y la abertura suturada de manera cuidadosa para evitar recidiva tardía de hernias directas a través de estos defectos.
Conducto femoral. Debe ser examinado cuando se repara una hernia inguinal. La incapacidad para hacerla puede dar por resultado sacos femorales pasados por alto y la aparición de una hernia femoral poco después de la operación. Una hernia femoral puede aparecer también después de herniorrafia inguinal, debido a la tensión hacia arriba del ligamento inguinal abriendo hacia arriba el conducto femoral potencial. Por estas razones, la aparición de una hernia inguinal después de herniorrafia inguinal se considera una hernia recurrente.
Saco herniario. En la reparación de hernia indirecta, la disección inadecuada del saco o dejar un muñón del extremo superior protruyendo debajo del anillo interno, o ambas cosas, deja un divertículo del peritoneo y conduce a recurrencia temprana de la hernia. La ligadura alta y la excisión del saco no influyen sobre la tasa de recurrencia, pueden ser una causa del incremento de dolor posoperatorio y son innecesarios; sin embargo, son importantes la disección alta del saco bien adentro del retropéritoneo y el liberar el saco de los bordes del anillo interno, para la prevención de la recurrencia de la hernia y para permitir una buena exposición del anillo y facilitar la reparación. Los sacos cortos pueden simplemente colocarse de nuevo en la cavidad abdominal. Los sacos más grandes pueden ser seccionados de modo transversal y con liberación de un muñón elevado invertido en la cavidad abdominal, sin sutura ni ligadura. De manera semejante, las hernias de deslizamiento, abiertas o no, pueden ser simplemente enrolladas hacia atrás en el abdomen y se repara la pared posterior del conducto. Los defectos peritoneales cicatrizan en cuestión de horas o días.
Anillo interno. La reconstrucción inadecuada del anillo interno y la falla para adelgazar el cordón y cerrar el anillo apretadamente alrededor de éste, deja una brecha a través de la cual puede aparecer una hernia indirecta recurrente.
Refuerzo de la pared posterior. En lactantes y niños se realiza una herniotomía simple no existe necesidad de interferir con la pared posterior del conducto. Esto puede causar daño innecesario a los tejidos, con la resultante hernia indirecta o incluso hernia directa recurrente. Sin embargo en los adultos, todas las reparaciones de hernia inguinal indirecta o directa y cualquiera que sea el tipo de reparación, debe incluir un procedimiento de refuerzo de la pared posterior del conducto. Este reforzamiento puede ser reparación con tejido puro, como la técnica de múltiples capas de Shouldice o variaciones de la misma o bien una sutura de nailon, una reparación mixta con tejido-prótesis, o únicamente una reparación protética pura. A pesar de las técnicas quirúrgicas y los materiales más finos y las mejores intenciones por parte del cirujano, la falla para construir este refuerzo de la pared posterior del conducto provoca que algunas hernias recurran en cuestión de años debido a factores que están mas allá del control del cirujano, como tejido cicatrizal que envejece y trastorno del metabolismo de la colagena.
Recurrencia Medial; La  común hernia recurrente directa medial en el ángulo entre la vaina del recto y el ligamento inguinal se manifiesta cuando el refuerzo no ha sido construido lo suficientemente medial sobre el tubérculo púbico y más allá. Puede también suceder cuando el ángulo medial es cerrado bajo tensión por medio de suturas entre la vaina del recto y el ligamento inguinal.
Tipo de reparación. Se ha generado mucha controversia ardiente sobre cuál es la mejor operación para reparación de las hernias inguinales. La respuesta probablemente es el método que el cirujano conoce mejor y realiza mejor. Todos los métodos estándar son buenos. Algunos cirujanos proponen el uso selectivo de tipos y grados diferentes de reparaciones, ajustadas al tipo y grado de herniación, según varias clasificaciones disponibles. Otros realizan la misma reparación cualquiera que sea el tipo de hernia; sin embargo, todos los hernió logos experimentados obtienen resultados igualmente buenos con tasas de recurrencia de casi 1% o menos, cualquiera que sea su reparación preferida. Wantz señala de manera correcta que "las destrezas y experiencias del cirujano son más importantes que el tipo de reparación".
Orquiectomia. La excisión de los testículos y el cordón permite el cierre del anillo interno y su incorporación en la reparación de la pared posterior del conducto inguinal, con la eliminación completa del conducto; sin embargo, esto no tiene influencia sobre la tasa de recurrencias y no se debe realizar orquiectomia por esta razón.
Tubos de drenaje. El drenaje posoperatorio no se debe emplear de manera sistemática en reparación de hernia estándar; sin embargo, el drenaje con aspiración posoperatoria puede reducir de manera considerable la incidencia de hematoma de la herida, seroma e infección después de reparación de hernias grandes, hernias recurrentes, hernias difíciles que requieren mucha disección y otras hernias complicadas y cuando se han implantado capas grandes de malla sintética. Los tubos de drenaje deben utilizarse selectivamente, sacados a través de una incisión separada realizada con bisturí y retiradas después de 24 horas o tan pronto sea posible después de ese lapso para evitar infección retrógrada.
Movilización temprana. La movilización temprana y el regreso a las actividades físicas normales sin restricción y el trabajo duro en el posoperatorio inmediato no causan recurrencias. Por el contrario, las personas con ocupaciones sedentarias sufren el doble del número de recidivas en comparación con quienes realizan trabajo manual pesado. El lapso para regreso al trabajo depende principalmente de factores socioeconómicos, con inclusión de motivación del enfermo, tipo de trabajo que realiza, su clase social y el tipo de seguro que tiene. El lapso de convalecencia posoperatoria no influye sobre tasa de recidiva.
Reparaciones bilaterales. La herniotomía bilateral en lactantes y niños es un procedimiento sistemático que no incrementa la tasa de recurrencia. En los adultos, la herniorrafia inguinal simultánea bilateral es segura, económica y conveniente para el paciente y no incrementa la tasa de recidivas; sin embargo, es más seguro diferir el segundo lado cuando el primero es muy grande, difícil, prolongado o ,implica mayor disección que lo habitual.
Procedimientos combinados. La reparación unilateral o bilateral de hernias inguinales por cualquier método estándar se puede combinar con casi cualquier otro procedimiento quirúrgico, sin influir sobre la tasa de recurrencia. Se realiza más a menudo con la prostatectomía practicada por cualquier vía. Se puede efectuar también con operaciones sobre tiroides, mamas, vías biliares, ginecológicas y otras sin agregar morbilidad. Los procedimientos quirúrgicos endoscópicos y ginecológicos pueden ser combinados con la herniorrafia endoscópica. Se deben evitar los procedimientos innecesarios a través de la abertura de la hernia que introducen un elemento de riesgo para infección, como la Apendicectomia.
Recurrencia tardía: La incidencia de recurrencia de hernias inguinales disminuye después de los primeros cinco años, aunque en ocasiones las recidivas aparecen hasta 30 años después. Es difícil comprender porqué la colágena madura que se ha sostenido por muchos años súbitamente falla. Se han propuesto el envejecimiento de los tejidos, el debilitamiento de los músculos y la pérdida de vigor corporal como las razones para recurrencias tardías, aunque los mecanismos básicos no se conocen. Se supone que por razones desconocidas hasta ahora existe una perturbación en el sistema metabólico encargado de la integridad equilibrada de la colágena. Es habitual hallar hernias inguinales "recurrentes" en varones de edad mediana que cuando niños se les reparó una hernia indirecta por medio de herniotomía en el mismo lado. La nueva hernia no necesariamente indica que la herniotomía fue realizada de manera incompetente, sino que puede ser expresión del problema básico de integridad de la fascia transversal, que fue causante de haber provocado la hernia original y la "recurrencia" directa o indirecta; sin embargo, puede no existir una conexión causal entre las dos hernias, la original causada por un proceso vaginal abierto ampliamente congénito, y la llamada recidiva, una nueva hernia común en varones de edad mediana.
Malla protética y hernia recurrente: El advenimiento de la malla sintética ha hecho posible formar puente sin tensión en brechas grandes de tejidos, lo cual permite curar todas las hernias, cualquiera que sea su tamaño o forma. Utilizada en un principio para reparación de hernias incisionales, la malla se aplicó después con buenos resultados en la reparación de hernias inguinales recurrentes. Con el percatamiento de que la tensión es la causa principal de recidiva de hernias inguinales reparadas y que con el uso de una malla protética la tensión puede ser eliminada absolutamente, Lichtenstein introdujo su concepto inicial de reparación "libre de tensión" de hernias inguinales primarias, mediante malla sintética. Este método fue mejorado luego por la reparación de Gilbert "sin tensión y sin sutura" de hernia inguinal. Rutkow hizo avanzar estas dos ideas y las combinó para producir su Innovadora "hernioplastia abierta' con tapón de malla" para reparación de todos los tipos de hernias inguinales primarias y más tarde incluso para todas las hernias inguinales recurrentes Entre las muchas ventajas de estos nuevos métodos se hallan la estandarización, la sencillez, la disección mínima y la sustitución de un refuerzo poderoso de malla para la debilitada fascia transversal, todo lo cual contribuye a un retorno rápido á las actividades completas y a una tasa mínima de recurrencias, bien por debajo de 1%. Se ha abandonado la disección amplia y la demostración de todos los elementos anatómicos de la ingle.
Material de sutura: El proceso de cicatrización de la reparación de hernia inguinal requiere aproximadamente un año. Comprende la producción de colágena y su maduración y remodelamiento, de manera que las fibras se hallen en haces paralelos acordes con las líneas de tensión. Al terminar los primeros seis meses, la herida ha ganado el 80% de su resistencia final. Por tanto, es evidente que la herida debe ser apoyada cuando menos por este lapso. Cualquier material de sutura que no sostiene a los tejidos cuando menos por 6 meses es inadecuado para reparación de hernia. El catgut y las suturas absorbibles sintéticas más recientes pierden 50 a 80% de su fuerza tensil en 14 días y se desintegran en unas cuantas semanas, por lo que son inadecuados para reparación de la hernia. De igual manera, los materiales biológicos como seda, algodón o cáñamo pierden 40% de su resistencia en  seis semanas y comienzan a desintegrarse en tres meses. Además, causan mucha reacción de tejidos; perpetúan la infección por microorganismos latentes dentro de trenzados o entrelazados; se comportan como cuerpos extraños, que ocasionan fístulas crónicas en heridas infectadas, y se convierten en una causa principal de rotura de tejidos y recurrencia de la hernia. Incluso los modernos poliésteres y nailons pueden portar microorganismos y perpetuar la Sepsis cuando son entrelazados o trenzados.
El alambre de acero inoxidable monofilamento es inerte, causa escasa reacción hística, permanece intacto, conserva su resistencia casi de modo indefinido y por tanto es el material de sutura ideal para reparación de hernia inguinal. El Shouldice Hospital ha utilizado alambre de acero calibre 34 de manera más satisfactoria para casi 250 000 reparaciones de hernia inguinal, con una tasa de recurrencia de 1%; sin embargo, dado que es difícil de manipular la mayoría de los cirujanos prefiere utilizar Suturas monofilamento de poliamida, o de polipropileno en lugar de alambre. Estas suturas sintéticas monofilamento no absorbibles mantienen su resistencia y son prácticamente indestructibles en tejidos humanos. Son fuertes, lisas e inertes y estimulan muy poco la reacción hística. En razón de estas propiedades, no causan reacción de cuerpo extraño en heridas infectadas. Incluso cuando están expuestas en una herida purulenta, se cubren con tejido de granulación saludable y no interfieren con la cicatrización. Por estas razones, las reparaciones de hernia inguinal realizadas con sutura de nailon monofilamento continuo que se han infectado tienden a cicatrizar bien y rara vez recurren.
Técnica de sutura: La técnica de sutura en masa ha sido un gran avance en la prevención de recurrencia de hernias inguinales. Se considera todavía de manera amplia aunque errónea que, al cerrar una incisión abdominal o reparar una hernia inguinal, es mejor y más limpio emplear muchas suturas pequeñas, cada una toma un pequeño fragmento de tejido y se coloca muy junto a las otras y apretadamente, con sutura de cada capa anatómica por separado, que las suturas amarradas de modo laxo, bastante espaciadas y escasas que toman una masa grande de tejido. Las suturas pequeñas encierran sólo una pequeña cantidad de tejido cerca del borde de Ia capa suturada, a menudo dentro del área de colagenosis normal de una herida de corte y cortan con facilidad. Cada sutura pequeña apretada ajustadamente causa una zona triangular de isquemia y necrosis de los tejidos que encierra, junto con una zona en cada lado de la sutura. Cuando estas suturas son colocadas juntas una con otra, las zonas isquémicas se superponen y provocan que haya una tira de necrosis a lo largo de los bordes de sutura, separada del resto de los tejidos junto con las suturas, de suerte que las estructuras en aposición y suturadas se separan y hacen que la hernia recurra. Las técnicas de sutura continua tienen una presión de estallido de la herida más grande que los métodos interrumpidos simples. Se puede percibir una sutura continua como una espiral, que da lugar a una mejor distribución de la tensión a lo largo de los tejidos aproximados. Con las técnicas interrumpidas, la tensión está enfocada en cada puntada individual, de manera tal que la dehiscencia comienza en la puntada donde la tensión sobrepasa la capacidad de sostén de la sutura del tejido. El Shouldice Hospital siempre ha recalcado la importancia de utilizar sutura continua y tomar grandes tramos de tejido con cada sutura. Esta técnica es también básica para la reparación con sutura de nailon de hernias de la ingle. En el Shouldice Hospital, se emplea el alambre de acero inoxidable para líneas de sutura continua, aunque la mayoría de los cirujanos fuera de esta institución utiliza monofilamento de poliamida o polipropileno. Estas últimas (suturas monofilamento) son más fáciles de manipular y tienen la ventaja adicional de fuerza extensible excelente, que confiere al material la capacidad de "dar de sí" o distenderse, con cambio en las tensiones de los tejidos y son por tanto más adecuadas para técnicas de sutura en masa.



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